La Lic. Sorto directora ejecutiva de una clínica de especialidades sin fines de lucro, estaba preocupada por el incremento en la demanda de pacientes de oftalmología que estaba generando grandes colas, aglomeraciones dentro de las instalaciones y estrés en el personal. Varios de los pacientes llegaban a las cinco de la mañana procedentes desde el interior del país y algunos de ellos no alcanzaban uno de los 130 cupos diarios para ser atendidos. La Lic. Sorto se preguntaba si debería buscar un local con mayor capacidad o si podría atender la demanda mediante un sistema de atención de citas.