A finales del año 2001 Juan Pablo De León, Gerente de Mercadeo de Productos de Cuidado Personal, y Nina Muyshondt, Gerente de Cuidado del Cabello, ambos pertenecientes al equipo gerencial de Unilever Centroamérica, se encontraban evaluando la posición de la marca de shampoo Sunsilk en la región. De su análisis debían obtener las recomendaciones para el cambio de la marca Sunsilk a la marca Sedal. Cambio estipulado por la corporación dentro de su nueva estrategia de crecimiento. Ante la decisión corporativa, el señor De León y la señora Muyshondt evaluaban la posibilidad de extraer del mercado a Sunsilk, lanzando en su lugar a la marca Sedal. La otra posibilidad que contemplaban consistía en una migración paulatina, realizando un programa que comunicase el proceso de cambio de Sunsilk a Sedal.