Ana López es una recién graduada universitaria, nacida y crecida en los Estados Unidos; va a una entrevista de trabajo en Londres. El trabajo consiste en hacer parte de un equipo intercultural en otros países. Durante la entrevista le hacen preguntas que la dejan estupefacta: ¿Cuántos años tiene? ¿Tiene novio? ¿Cómo se gana la vida su padre? ¿Qué hace su madre? Su entrevistador inglés le aclara que él sabe que en los Estados Unidos no podría hacer esas preguntas en una entrevista de trabajo, pero que según las leyes británicas esas preguntas sí se pueden hacer. Al final, ella se pregunta si actuó de forma adecuada en esa situación, o si tenía mejores opciones.