En octubre del 2021, en Guayaquil Ecuador, el equipo gerencial de la Compañía Azucarera Valdez estaba reunido formulando el plan estratégico para mejorar el desempeño de la empresa. Se habían comprometido a alcanzar ingresos por 186 millones de dólares para el 2025, cuando en el 2019 apenas habían sido de 127 millones. Esta era una meta retadora principalmente por la contracción económica causada por la pandemia en el mundo, Latinoamérica y Ecuador. Para la empresa el impacto de la pandemia en el mercado laborar y en el poder adquisitivo de la población era uno de los principales riesgos, dado a que casi el 100% de sus ventas se realizan localmente. Además de la incertidumbre en el tiempo que le tomaría al país (y al mundo) superarla, causada por el surgimiento de nuevas variantes del Covid19.