La crisis debida a la COVID-19 ha traído numerosos desafíos para las organizaciones en todo el mundo. Las recomendaciones para aprender de esta situación y afrontar la "nueva realidad" afectan, prácticamente, a todas las áreas de una empresa y, generalmente, vienen con el consejo de aumentar la flexibilidad, la resiliencia y la capacidad de innovación. Pero ¿cómo conseguirlo? La clave está en la capacidad de colaboración interna