Dr. Marco Ferrandino caminaba por los pasillos del Centro Nacional de Control del Dolor y Cuidados Paliativos de la Caja Costarricense del Seauro Social mientras contemplaba la gran cantidad de pacientes que esperaban turno para ser atendidos en ese centro médico de San José, Costa Rica. Marco tuvo la oportunidad de conocer de cerca un modelo particular de atención al paciente terminal denominado Hospital de Día (HDD), que consistía en disponer de una infraestructura aparte, equipos y personal altamente especializado para atender, de manera inmediata y ambulatoria, pacientes en condición terminal, mayormente oncológicos. Marco se convenció sobre la necesidad de implementar en su país un servicio HDD, no obstante, pese a su deseo de contribución y de innovar, no estaba seguro si debía seguir su intuición y presentar esta idea a su institución o, más bien, "dejarse de inventos" y dedicarse de lleno a las innumerables actividades cotidianas que demandaba su trabajo como médico especialista de la CCSS.