En todos los países del mundo, y los de Centro América no son la excepción, se están efectuando diversas iniciativas para producir localmente los equipos de protección personal (EPP) para profesionales de la salud y dispositivos médicos de mayor uso para pacientes con el virus COVID-19. Se espera un fuerte incremento de la demanda de atención de servicios de salud en las próximas semanas por la propagación del virus. Además, la oferta de los EPP y dispositivos médicos en los mercados internacionales está cada día más restringida y sus precios incrementándose fuertemente. Esas iniciativas suelen llevarlas a cabo organizaciones nacionales, incluyendo instituciones públicas de la salud, universidades, gremios empresariales, compañías manufactureras, organizaciones no gubernamentales (ONG), entre otras. En algunos casos, empresas e instituciones locales incluso se han aliado con internacionales académicas y de salud.