El propósito de este estudio es establecer cuáles son las necesidades de vivienda en Centroamérica (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá) y describir las políticas que se han implementado para responder a sus déficits de vivienda. Con el fin de abordar estas preguntas, se utiliza una metodología que combina fuentes de información primaria y secundaria. Las fuentes primarias corresponden a entrevistas cara a cara con los principales actores del Sistema de Vivienda de Centroamérica en sus respectivos lugares de trabajo, entre enero y febrero de 2016, haciendo uso de preguntas abiertas pero siguiendo una guía previamente establecida. Asimismo se utilizaron datos de las Encuestas de Hogares más reciente en cada uno de los países de la región para estimar el componente cualitativo del déficit vivienda de cada uno con un procedimiento que permite su comparabilidad. Las fuentes de datos secundarios fueron los respectivos Ministerios de Vivienda de cada uno de los países y sus Institutos Nacionales de Estadísticas y Censos que se utilizaron para calcular los déficits cuantitativos de vivienda. Pese a las reformas de los Sistemas de Vivienda que todos los países centroamericanos han implementados en las últimas décadas, los resultados a la fecha sugieren que el progreso ha sido más bien modesto y se requiere de un esfuerzo adicional con el fin de satisfacer la demanda de vivienda de sus ciudadanos. Muchas son las barreras sociales, económicas y políticas que impiden apoyar adecuadamente la capacidad e iniciativa de los pueblos para obtener una vivienda segura y asequible. A pesar de las marcadas diferencias en las condiciones de las viviendas de país a país, pues los mercados de vivienda son marcadamente específicos a las condiciones idiosincráticas a nivel macroeconómico e institucional, grado de desarrollo y patrones de uso de la tierra, el sector de la vivienda en Centroamérica comparte problemas similares. El principal obstáculo para el desarrollo del mercado de la vivienda, y en particular por el lado de la demanda de los hogares de bajos ingresos, ha sido la falta de una política nacional y regional coordinada y coherente en la que los múltiples actores se integren en bajo un mismo esquema transparente hacia la eficiencia con sentido social. Esta limitación en un contexto de una pobre institucionalidad marcada por derechos de propiedad laxos ha impedido el crecimiento del mercado formal de la vivienda y fomentado su contraparte informal en todos los países, ha creado incentivos para una excesiva tramitología, un sobre énfasis en soluciones de vivienda para la clase media y el desarrollo urbano no planificado. El presente estudio hace eco de las fortalezas y debilidades de los sistemas de vivienda de la región según la óptica de expertos locales, así como de las estrategias del gobierno para hacer frente a este reto en el futuro próximo pero también señala la importancia que el sector privado y el sector municipal desempeñarán en el mismo.